Una de las formas de producir video la representa el llamado Prosumer. La vertiginosa evolución de tecnologías durante los últimos años, fue el establecimiento de un subsegmento de mercado al que se le ha llamado "prosumer", que define el punto medio ente el consumidor, común y corriente, y el profesional que produce. Casi todos están de acuerdo en que el terminó lo acuño Alvin Tofler, otros sugieren que el favor se lo debemos al gurú de la comunicación Marshal McLuhan, hace casi 40 años. El internet ha potencializado de manera casi viral este subsegmento: en este blog, en cualquier red social, los usuarios se convierten en prosumer, al producir y a la vez consumir información. Sin embargo, volviendo al asunto del video, ¿Qué es lo que hace este Prosumer y cómo influye en el presente y futuro del video? Es muy común que el videógrafo prosumer no tenga que ver con la clásica formación académica o laboral de los productores de video tradicional. Así que normalmente, el prosumer realiza un video desde puntos de vista muy prácticos, con un corte aparentemente simple, con la meta de colocarlos en el medio de difusión más utilizado: el internet. Podemos arriesgarnos y decir que algunos rasgos de los prosumers son:
Con frecuencia el audio no es muy bueno, ni cumple con las normas legales para utilizar música (como se puede comprobar en un rápido paso por youtube, que con cierta frecuencia bloquea el audio de videos por violación de derechos de autor).
A veces la iluminación es accidental. Pocas veces se monta un kit de luces. Afortunadamente, la nueva generación de cámaras requieren menos luz que las anteriores.
Aunque muchos usan tripiés, es común que adopten la lógica reporteril de grabar cámara en mano (claro que los camarógrafos al paso de los años, desarrollan un pulso envidiable para sostener las cámaras)
El audio con frecuencia se graba de manera directa.
La postproducción es sencilla, sin exceso de animaciones ni efectos, salvo los incluidos en los programas de edición convencionales.
Habitualmente, forman parte convencida de una cultura que cree (y eso es parte del encanto) en compartir… incluso el software.
Los videos, aún sin justificación técnica son concretos, de corta duración y con gran empatía hacia otros muchos usuarios.
Fuera de estos aspectos técnicos, vale subrayar que normalmente hay dos elementos por lo que todo el mundo perdona las insuficiencias técnicas:
La creatividad e innovación que muchos desbordan
Y la vocación de difundir conocimiento a través de tutoriales, demos y testimonios (que podemos comprobar si buscamos "tutorial", en youtube)
Es cierto, el video está cambiando… ha cambiado. Aunque desde un punto de vista profesional el trabajo de los videógrafos prosumer sea fácil de cuestionar, la verdad es que ese estilo casual, un poco amateur, básico, está generando hábitos de visualización, en una joven generación de consumidores. ¿Qué pasará? No se sabe aún. Pero como profesionales de este campo, vale la pena estar alerta. Lo que es seguro es que este nuevo género de video, será protagonista de un estilo visual que se está gestando entre la web y la multimedia en general. Y esto, es lo verdaderamente importante.
Les dejo un interesante video futurista sobre tecnología y prosumer.